lunes, 7 de abril de 2008




Se acercan los romanos, un pueblo que conquista con la espada. Tendrán que emplearse a fondo si quieren conquistarnos. Ya no me fio de Teódulo, me parece que no trae buenas intenciones, a pesar de sus formas.

jueves, 6 de marzo de 2008

Veo el fin de nuestros días



Se puede afirmar que la civilización ibera tuvo su época de mayor identidad y apogeo durante los siglos VI-I a.J.C. Durante este periodo de tiempo mantuvieron frecuentes contactos con los colonizadores fenicios, griegos y cartagineses. Esto les hizo evolucionar más que los otros pobladores de la península ibérica (celtas y celtíberos). Pero la llegada de los romanos en el año 218 a. J.C. y su conquista del territorio peninsular supuso el final de la cultura ibera. Los romanos dominaron a los iberos sin demasiados enfrentamientos y las clases dominantes fueron pactando con los nuevos dominadores y asimilando progresivamente sus costumbres. En el siglo I a.J.C. se puede decir que apenas existen ya rasgos propios de la cultura ibera.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Hola Amigos, soy Larbolas



Hola amigos, mi nombre es Larbolas, vivo junto a la laguna de El Salobral, mi vida no es fácil, tengo que dirigir estas quince Hordas que ocupan estas riberas. Estamos en el siglo VI a. c..

Esfinges




















RECREACIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN DE LAS ESFINGES


Corria el final siglo sexto antes de Cristo y caía el día sobre el poblado de El Salobral y un acontecimiento sorprendió a los habitantes del poblado: acababa de morir su jefe Larbolas, un hecho que puso en movimiento a todos los habitantes del poblado:
Unos familiares recogieron todas las pertenecías personales, ropas, adornos y utensilios de este importante personaje; los guerreros cogieron sus armas y marcharon junto a la laguna para cortar árboles para construir una pila de leña donde debía ser incinerado, su hijo mayor marchó a visitar al escultor Sadifis, recién llegado de la Hélade, para encargarle el trabajo que debía realizar: dos esfinges.
Larbolas había conseguido conquistar para todos aquella zona tan bien situada junto a la laguna y al mismo tiempo rica en caza , y ahora debía de partir en su viaje definitivo, partía hacia el mundo de los muertos.
A las pocas horas todo estaba preparado excepto el trabajo del escultor.
Recogieron su cuerpo, sus ropas y todos sus enseres personales y los pusieron en lo alto de la pila de leña que acababan de construir. Después prendieron fuego a la pila de leña y durante horas contemplaron en silencio aquel espectáculo y recordaron sus hazañas y sus gestas.
Al día siguiente cuando todo se había convertido en cenizas recogieron cuidadosamente todas las cenizas y las introdujeron con todo cuidado en aquella vasija reservada desde hacía años para este fin y peregrinaron hasta el montículo que había en el centro de la laguna y depositaron sus cenizas entre aquellas piedras tan cuidadosamente preparadas.
Todo había concluido, Larbolas iniciaba ahora su viaje hacía el reino de los muertos, sólo faltaba el trabajo del escultor. Trabajo que unas semanas después presentó: dos esfinges aladas, mezcla de animal y de ave que colocarían a las puertas de su tumba para que le condujesen en su último viaje, y para velarla.

Nosotros Los Iberos




Los iberos seguían el rito de la incineración y enterraban a sus muertos en necrópolis, situadas cerca de los poblados. Las necrópolis más corrientes consistían en fosas donde se colocaba una urna con las cenizas del cadáver después de la cremación junto con elementos personales (Joyas, hebillas de cinturón...).Junto a la urna con las cenizas se colocaban ofrendas: vasos cerámicos que debían contener alimentos o líquidos, armas o instrumentos de trabajo. En la zona más meridional del mundo ibérico se han encontrado tumbas de cierta monumentalidad con sepulturas de pequeño tamaño, rectangulares o cuadrangulares (Pozo Moro, Albacete) y otro tipo de tumbas de carácter tumular, con gran acumulación de piedra no trabajada.
Una característica de los cementerios iberos es la relativa igualdad de las tumbas sin distinguirse claramente las diferencias entre las de los jefes y aristócratas y las del resto de enterrados.
Suelen aparecer en las necrópolis algunas esculturas funerarias en piedra que representan animales más o menos reales y fantásticos (Bichas) y otras esculturas humanas (Dama de Elche).
Otra característica de la religión ibera es la presencia de santuarios cercanos a algunos poblados o, dentro de ellos, situados en la parte alta. También han aparecido otros en pequeñas cuevas o abrigos. Son de pequeño tamaño, por lo tanto, no llegan a considerarse templos y en ellos se realizaban distintos ritos que se mantuvieron durante la ocupación romana. En ellos se han encontrado ofrendas en forma de figurillas de barro (masculinas y femeninas) o bronce y vasitos de pequeñas dimensiones.

martes, 4 de marzo de 2008

Primeros pasos en El Salobral


Hola Amigos, nos encontramos en un poblado formado por quince hordas de Iberos asentados junto a la Laguna de El Salobral, es el siglo VI a. c., nos hemos asentados junto a esta laguna, muy salina por cierto, dejaremos constancia de nuestro paso por estas tierras. Viviremos durante siglos en estas tierras, cerca de nosotros viven otros grupos de Iberos. Mantenemos unas muy buenas relaciones tanto con los de estas tierras como con otros pueblos. Aquí podrás conocernos un poco y descubrir algunos de los restos que han quedado de su paso por estas tierras.