RECREACIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN DE LAS ESFINGES
Corria el final siglo sexto antes de Cristo y caía el día sobre el poblado de El Salobral y un acontecimiento sorprendió a los habitantes del poblado: acababa de morir su jefe Larbolas, un hecho que puso en movimiento a todos los habitantes del poblado:
Unos familiares recogieron todas las pertenecías personales, ropas, adornos y utensilios de este importante personaje; los guerreros cogieron sus armas y marcharon junto a la laguna para cortar árboles para construir una pila de leña donde debía ser incinerado, su hijo mayor marchó a visitar al escultor Sadifis, recién llegado de la Hélade, para encargarle el trabajo que debía realizar: dos esfinges.
Larbolas había conseguido conquistar para todos aquella zona tan bien situada junto a la laguna y al mismo tiempo rica en caza , y ahora debía de partir en su viaje definitivo, partía hacia el mundo de los muertos.
A las pocas horas todo estaba preparado excepto el trabajo del escultor.Recogieron su cuerpo, sus ropas y todos sus enseres personales y los pusieron en lo alto de la pila de leña que acababan de construir. Después prendieron fuego a la pila de leña y durante horas contemplaron en silencio aquel espectáculo y recordaron sus hazañas y sus gestas.
Al día siguiente cuando todo se había convertido en cenizas recogieron cuidadosamente todas las cenizas y las introdujeron con todo cuidado en aquella vasija reservada desde hacía años para este fin y peregrinaron hasta el montículo que había en el centro de la laguna y depositaron sus cenizas entre aquellas piedras tan cuidadosamente preparadas.
Todo había concluido, Larbolas iniciaba ahora su viaje hacía el reino de los muertos, sólo faltaba el trabajo del escultor. Trabajo que unas semanas después presentó: dos esfinges aladas, mezcla de animal y de ave que colocarían a las puertas de su tumba para que le condujesen en su último viaje, y para velarla.
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